Eres amiga de los encuentros furtivos, compañera inseparable de aquellos que como a mila soledad los esta convirtiendo en hielo.
Estrellas admirables, luceros por qué no entan al corazón de nosotros los desterrados de esa tierra de los sueños y sacan de mi ese dolor tan inmenso que quizá no me deje seguir adelante.
Aún no comprendo cuál fue el error que cometí para tener ahora de amiga a la soledad; una soledad que solo deja que me desahogue bajo las luz de las estrellas con un esfro en mi mano que guarda mis lágrimas noturnas comoun secreto.
Sólo las estrellas saben el dolor que se siente al no poder sentir más que soledad desearía que no fuera de día que todo se convirtiera en una oscuridad eterna, porque es bajo su luz en la que yo me siento segura.
lunes, 8 de marzo de 2010
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